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domingo, 15 de octubre de 2017

Alienaciones

El Gran Gol

Paseaba yo por las calles nocturnas y desiertas, extrañado de tanta paz, silencio y estrellada noche. 
     De pronto escuché un grito de miles de gargantas agrupadas en la misma indescifrable voz que, al individualizarse ya desgañitada, distinguí que era la palabra ¡¡¡¡GOL!!!!
     Qué tristeza tan grande me produjo la eufórica alegría de esos millones de conciencias, solidarias con un frívolo y certero puntapié -y no donde la espalda pierde su honesto nombre- en un juego tan digno como cualquier combate millonario.
     Y pensé: ¡Qué diferente sería el mundo si los hombres mantuvieran tan excesiva solidaridad cuando ven a otros hombres morir, a otros niños morir, a la hambruna meter el gran gol de la gran muerte!
     Pero no; el dolor ajeno no tiene tal poder de convocatoria: no hay estadios en los que amontonar ayudas a aquellos cuyo único balón es el del oxígeno que les falta en los pulmones porque el sibaritismo de vivir simplemente cada día con un trozo de pan no ha llegado hasta ellos.



sábado, 14 de octubre de 2017

Consecuencias sin causa.

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Josquin des Prez: Miserere

En 2011 una descendiente de Lord Byron vendió un violín por 915 millones de dólares para paliar el terremoto de Japón. Esa reconstrucción no hubiera sido posible si Stradivarius no hubiese construido algunos violines que suenan como los luzbeles del edén. En realidad, no existiría el violín y sus afines si hace millones de años un homínido no hubiese elastificado algunos vegetales, y luego tendones de mamíferos, para percutirlos y vibrarlos como cuerdas a las que añadió más tarde una caja de resonancia, con todo lo cual imitaba el sonido de la voz hasta que llamó música a todo el conjunto derivado.
     Tal vez Las "Señoritas de Avignon" de Picasso no existirían sin la influencia que este recibió de Cezanne, Gauguin, incluso El Greco.
     Dícese que Einstein concibió la Teoría de la Relatividad partiendo de algunas ideas de Lorentz.
     Desde luego, sin Gutenberg y su imprenta hubiesen tardado mucho más en llegar un Lutero y un Humanismo que cambiasen la forma de entender la conciencia y el mundo.
     Así que cuando se dice que el vuelo de una mariposa conmueve y reordena el Universo se está simplemente afirmando que todo hecho se convierte en causa y toda causa crea su consecuencia porque todo está imbricado: como si una fuerza de gravedad material y espiritual atrajese los cuerpos y las almas entre sí inevitablemente y perdurablemente.
     De modo que responsabilízate incluso de lo que no haces.



viernes, 13 de octubre de 2017

La palabra elocuente.


Khachaturian: Adagio de Espartaco.

La poesía es el arte de la conclusión sin premisas, como la novela es el de la digresión anecdótica convertida en historia representativa del viaje de la Humanidad.

Si tomamos un texto y tachamos cuanto no importa por coyuntural, seudoliterario o falsamente humano, quedará reducido a unas pocas palabras elocuentes que siguen descubriendo, consolando, abriendo ojos, troquelando emociones, tejiendo pensamientos. 

¿No es posible que el autor se autoimponga ese ejercicio? 
Cuántos poetas ganarían si publicasen poemas y no libros.


jueves, 12 de octubre de 2017

El compromiso


Fauré: Elegía

1.-
 Hace un millón de años la mujer quedaba en la caverna cuidando de los hijos, mientras el hombre salía a cazar y recoger el alimento para todos. Esa misma caverna, como una cápsula en el tiempo, ha ido manteniéndose, viajera y con apenas cambios, durante milenios. 
2.- Digamos que hace un siglo la mujer se asomó con deliberación y voluntad por la ventana de los rascacielos cavernícolas: y le gustó lo que veía. Y se lanzó al páramo en busca de la vida que había llevado el hombre. Quería cazar, traer manutención, ser libre. 
3.- Surgió un problema, entonces: si se igualaba, justamente, al hombre, los niños que cuidaba quedaban sin cuidado. El dilema consistió en conversar o disputar sobre la solución: dos medias jornadas de trabajo -una para cada miembro de la pareja- o un solo trabajo para uno de ellos; o dos trabajos y pagar a quien se encargara del cuidado de los hijos. 
Pero como la pobreza no cuenta entre las victorias, y el mundo se rige por el número de logros, y estos por el dinero que se adquiere, venció la discusión y no hubo dejación de privilegios, sino lucha por adquirirlos, mantenerlos y elevarlos: dos sueldos y poca relación de los miembros de la pareja como emparejados y como padres.
4.- Claro está que vivir es más fácil que convivir: para esto último hay que regirse por el do ut des: y ese recíproco te doy porque nos damos significa renunciar al yo estrictamente individual para integrarse en un yo dual en el que "tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando", sin machismos ni feminismos, posesividad ni exclusividad, esclavos ni verdugos dentro de la unidad de dos. 
5.- Todos los desajustes y desafueros de las sociedades actuales -porque no hay regla con más validez universal que la del efecto dominó- vienen de no haber encontrado solución a ese problema -agravado desde que la unidad familiar tuvo que convivir con otras unidades y los pueblos resultantes con otros pueblos-.


miércoles, 11 de octubre de 2017

El mejor libro de versos


Increíble porque es cierto: en un concurso en el que se premiaba el peor libro de versos ganaron todos.
De donde se deduce que: 
1.- Si se publica cualquiera de ellos, será el libro más vendido -dada la calidad intelectual de los lectores actuales-.
2.- A la próxima convocatoria del tal premio acudirán tropecientos millones de concursantes -dada la calidad de los autores actuales-.

lunes, 9 de octubre de 2017

Lubin: Impacto

Castellano. Completa.

Melodrama: dos amantes planean matar al marido.
Inédito en España.

Kubrick: Senderos de gloria

ORSON WELLES: Sed de mal

sábado, 7 de octubre de 2017

La ley

Strauss-Kubrick

Pulsar para leer en el periódico:

Hace un millón de años un cavernícola salió a cazar y, tras sufrir las heridas y el esfuerzo de la caza, vio impotente cómo otro se llevaba su presa para alimentar a los suyos. Durante milenios ocurrieron escenas similares.
     Pasaron más milenios; y un observador reflexivo dedujo que aquello de la ley de la fuerza y su impunidad no era un buen modo de vivir, y menos de convivir. Así que se reunió con otros representantes de la tribu y concluyeron que debían extraer de la experiencia algunas conclusiones para que todos gozaran igualmente de un concepto que hoy pronunciamos como Justicia. Alrededor de esta establecieron normas que llamaron leyes, vigentes hasta que eran actualizadas por el mismo grupo que las había promulgado. El fin de toda ley era -es- la exclusión de cualquier fanatismo en las conductas, y por lo tanto la aceptación del principio de igualitarización universal. La ley de la fuerza se sustituyó por la ley de la razón. Comprendieron que cada ser humano es un universo cuya gravitación lo atrae todo hacia sí y quiere apropiárselo, pero que es preciso regularizar esas gravitaciones para que no se descontrole la muchedumbre de universos y choquen entre sí hasta destruirse. 
     Y de repente, el cazador dejó de temer que le robaran su caza, o el agricultor que le invadieran sus cultivos: porque la ley de la Justicia protegía sus derechos castigando a cualquier depredador de cualquier tribu.
     Hasta hoy ha prevalecido ese sistema, de manera que quien desea integrarse en la sociedad debe cumplir sus principios, y si no, cumplir las penas por su incumplimiento. Pareció tan bueno ese modo de convivir evitando la impunidad que griegos y romanos lo asumieron, y muchos siglos después le dieron cartas de garantía Inglaterra, América, Francia...
     Es verdad que siempre hay quien, como en el Orwell de Rebelión en la granja, opina egoísta y dictatorialmente que "todos somos iguales, pero algunos somos más iguales que otros" (por ejemplo, El Rey Luis XIV, El General Don Francisco, El Cabo Hitler, o el primus inter pares Puigdemont). Ha habido tantos en cuyo ADN pervive el fanatismo de la rapacería que aquel descubrimiento que nuestros ancestros denominaron Justicia más parece hoy una utopía fantasma.
     Así las cosas, grite bien alto quién prefiere volver a las cavernas: porque eso es lo que predican para sí y los demás todos cuantos -amparados ciegamente en sus derechos- se olvidan de que nadie tendría ningún derecho si no cumpliésemos todos con nuestros deberes. Y que mientras una ley rige, solo rigen la ley y los elementos competentes para renovarlas.