Visitas

Seguidores

miércoles, 21 de febrero de 2018

6 años, 33 días

Liszt: Libestraum, 3


Seis años y treintraytrés días cumple este blog. Nació azarosamente, y no contaba sino 24 horas cuando empezó a andar, titubeante y sorprendido de que le prestasen atención seres lejanos y desconocidos.
     Y aquí sigue, caminando día tras día, recogiendo la lluvia que se derrama de mi pluma, o mi teclado, sin orden y con bastante desconcierto. Ya es como un diario sin forma de diario en el que me confieso abierta o encubiertamente, vistiéndome de verso, prosa, llanto y risa, para que los fantasmas se disipen. Además: muchas veces he dicho que algo hay que hacer mientras la vida fluye hacia la muerte.
     Me sirve, tal vez, como al deportista: para quemar las toxinas que de otra manera arderían conmigo, dentro de mí, y me convertirían en una antorcha viva y una muerte sin fin. Ojalá ese fuego sirva, al menos, para dar algo de luz a quienes de vez en cuando se asoman a estas páginas desganadas pero que aún no puedo abandonar. Me han servido, además, para unir la música, la imagen, la palabra, en un todo de origen sinestésico, como si mi sueño de ser Wagner o Scriabin se acercase a su materialización y acariciara la obra total. 
     Algún día tal vez sienta que he escrito una entrada que me parezca digna y en la que encuentre al menos una breve respuesta que me dé algún sosiego. Entonces podré colgar la pluma como hizo Cide Hamete: sabiendo que todo está consumado. 
     ¿Qué será de mí entonces, si solo soy mi pluma?

martes, 20 de febrero de 2018

Portavozas


Fanny y Félix Mendelshon: Cuarteto



Falta de talento y perspectiva muestra quien mantiene el machismo o lo sustituye por un feminismo. Un poco más rucio que el rucio de Sancho Panza es quien niega la igualdad de hombres y mujeres ante los derechos y deberes. Pero también escasa inteligencia manifiestan quienes consideran que cualquier fin justifica cualquier medio. 
     Las circunstancias suelen ocultar las esencias y desvalijarlas de su sustancial contenido. Claro está que el lenguaje es depositario de lo que piensa una sociedad o uno de sus miembros. Pero antes que hombres y mujeres somos personas, y debemos serlo con sensatez. 
     Por eso me parece insensato, por ejemplo, decir todos y todas, puesto que la lengua, y el pensamiento, incluye a todos en "todos", aunque se pretenda que excluye a todas. Si hay que lavar el lenguaje para descontaminarlo de sus atavismos y ríos subterráneos, sexismos y contrasexismos, que no sea reduplicando los contenidos, cosa contraria al principio de economía verbal. No me importa que sea "todas" la palabra que incluye a todos. Sin embargo, no me suena muy bien peatona, por ejemplo. Tampoco mujeras y hombros, que es adonde quieren llevar el idioma -o el idiomo- algunos criterios y criterias deslumbrantes y deslumbrantas. No es eso lo que pretendieron Mary Wollstonecraf ni Simone de Beauvoir, por ejemplo, ni, tampoco, cuantas han luchado por los derechos humanos de todos los humanos, sea cual sea su condición. 
     El hombre, en su carrera histórica, se ha enfrentado a demasiados monstruos ideológicos; y los ha vencido. Ahora la mujer vencerá los prejuicios de algunos hombres, monstruosos en sus contumacias.
     En la película "Mi querida señor juez", Jill Clayburgh, cuestionada como válida para formar parte del Tribunal Supremo americano, dice que "ovular no impide pensar". Y eso es todo lo que se necesita: ser capaces de estructurar lúcidos pensamientos que nos lleven a la conclusión de que no es necesario hablar de hombras y mujeros para calificar, por  poner un ejemplo, a quienes cambian de sexo.
     Seamos más juiciosos y juiciosas y adoptemos o adoptemas el género epiceno o la génera epicena inventando palabras y palabros que sustituyan o sustituyon las y los que ya existen y existoncian. 
     O evitemos caer en ese absurdo y mentalicémonos: los sexistas ya no tienen cabida en este mundo: así que ¿para qué tener en cuenta sus macarronismos? 
Leer en el periódico:

viernes, 16 de febrero de 2018

Hawks: Tener y no tener



Bogart y Bacall en su primera película, con Hawks, Faulkner y una débil novela de Hemingway mejorada por guión, director y  actores.

jueves, 15 de febrero de 2018

La Tontiferia

Biblioteca Virtual Cervantes

Quisiera yo saber por qué existen mentes tan obtusas que denuncian o prohíben palabras que nada tienen de denunciables ni de prohibibles.
     ¿No saben esas mentes hitlerianas e inquisitoriales que una opinión no es más que una manera de mirar el mundo y no una imposición para que así la vean los demás?
     Tal vez con estas líneas me esté ganando nuevas prohibiciones; pero ¿quién soportará a los tontíferos sin, al menos, decirles que son necios y administradores de la necedad?
     Dígaseme (puesto que desde aquí sí puede accederse a ella y abrirse) qué contiene la página siguiente para ser castigada:


Defiéndame el amor contra la vida



miércoles, 14 de febrero de 2018

Defiéndame el amor contra la vida



El corazón rusiente de la lírica

Sé que es verdad que todo, al fin, se acaba

y ni siquiera ha de quedar el verbo
que trata de salvar cuanto ha existido.
Esta mañana azul, con sus paisajes
penetrando en mis ojos, morirá
tragada por la noche, igual de hermosa
que el día que, igualmente, ha de matarla.
En su pugna infinita, sombra y luz
construyen y destruyen la belleza.
Pues tal vez la hermosura de la vida
nace cuando sentimos que la muerte
le concede el fulgor que antes no vimos.
Así este manantial por el que fluyen
las aguas cristalinas va alejándose
de roca en roca hasta llegar al llano,
sin dejar en mi verso su esplendor
ni la nobleza de su mansedumbre;
y así todo transita hacia su fin
y me encamina al mío, aunque yo quiera
quedarme entre los árboles, las fuentes,
la dicha de tu abrazo
y una leve palabra redentora.


lunes, 12 de febrero de 2018

Un arte perdurable.


Strawinsky: Apolo y las musas


El hombre solo puede sobrevivirse prolongando esta vida o creando otra que sea vivida por cuantos van naciendo tras él. Para eso debe construir una obra tan inolvidable que todos la necesiten y la salvaguarden. Quien desea perdurar debe escribir -pintar, componer...- a guerra y muerte contra quienes escriben -pintan, componen...- igualmente para perdurar. Nace lo que bien puedo llamar darwinismo artístico: una lucha por la permanencia -artística: vital- en la que cada autor debe superar a los demás, matar a los que quieren disputarle un lugar en la memoria. 
      El arte es, así, una carrera de relevos en la que solo permanecen los mejores. Y estos, por extraño que parezca, no son los que se dejan llevar por poéticas artísticas, sino los que defienden y avivan la estética y ética humanas: quienes escriben para el hombre, no para el arte. 


viernes, 9 de febrero de 2018

Un poema de Juan Antonio Urbano

Respighi: Los pájaros

GAVIOTAS

Gaviotas, 
gaviotas duermen.
Bajo la luz oscura,
tu nombre.

El peso de tu mirada
decae, 
mueren tus sueños
entre las pestañas
de un párpado gris
de plomo.

La guadaña
de los caminos
guillotina de sonrisas
rompe el hambre 
que alberga
el alma del hombre
y se clava.

La escarcha de la piel
arañazo frío
va haciendo mapas
en los rostros de las noches
sin brillo.
Llueven sonrisas
de color negro.

Suenan flautas dulces
en todos los oídos, 
las moléculas 
en el aire juegan
como latidos,
y la orquesta 
de los pájaros violín
se ilumina de colores.
Las gotas de sudor
se deslizan por las sienes
y los tímpanos 
son cuerdas rotas
de guitarra.

He oído tu corazón
de tren,
los árboles verdean
el camino,
estoy sediento 
de un amanecer
y el sol está bajo mi cama 
escondido.
El tren sigue su rumbo
por la estepa
y se pierde 
entre la niebla del camino.

Gaviotas,
gaviotas vuelven.
Bajo la luz dorada,
tu nombre
sonriente.